jueves, 25 de febrero de 2010

Y que mala pata...

Tengo el ojo caro, mi mamá me lo decía todos los años y cada vez que ibamos de compras, yo automaticamente llegaba al artilugio más costoso del lugar, y paso a seguir ella me decía: venga aca, el presupuesto es $tanto, y no nos podemos pasar de aqui, resultaba ser entonces que el presupuesto no era ni el 20% de lo que costaba lo que yo quería. Yo ahorraba todo el año para ese momento, y ponía la plata que faltaba para comprar lo que yo quería, claro a veces tampoco me alcanzaba y entonces mi abuela me regalaba una parte, solo a mi, por mi gran esfuerzo de haber ahorrado, y vaya si era esfuerzo, debía vender sandwiches, vivía a 1 hora y media del cole y entraba a las 7 a.m., por ende debia levantarme a las 4.30 a.m. para hacerlos y llevarlos, y venderlos, mi má siempre me ayudaba, y me hacia un revoltijo de mayonesa con lechuga, para que yo solo tuviera que armarlos y empacarlos. También no comía onces en la mañana y ahorraba el dinero que me daban, y ahorraba el dinerito que me daba mi pá cada vez que nos veíamos, que era como COP$10.000 o COP$20.000...

Bueno, la introducción va a que no me gustó mi nuevo Gym barato, probé las mieles del que costaba casi el doble, y la cosa es tan simple como que por algo el otro vale el doble, no me gustaron las máquinas, no me gustó la distribución del lugar, no me gustó el profe de spinning, y bueno a eso sumemosle que no me siento bien de salud aún, entonces a los 10 mins de spinning yo ya estaba muerta. Tengo el ojo caro, pero en esta ocasión me jodí, me toca acostumbrarme al sitio este, pq ya pagué 6 meses y pq por horarios y cercanía gana, habrá que verle el lado bueno como dice J., es un hecho. Mientras veré que estrategia desarrollo para poder pagar el caribeño jijijijijijijiji, y en estas y hasta le coja el cariño respectivo.

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