martes, 17 de diciembre de 2013

La forma de ver TV

Yo fui de esas personas que llegó tarde a todo, tuve cable en casa como hasta los 23 años, mi infancia transcurrió entre canales nacionales, novelas de todo tipo, el Canal A que era la revelación de la época, Marimar, Verano eterno (cuando la TV nacional mejoró un poquitito), y así sucesivamente... 

Vi Friends repetido, cuando la gente hablaba locamente del tema nunca pude verlo, vi Sex & the City en español en City TV, y así sucesivamente llegué un día a Austria y ni siquiera tenía claro como funcionaba un DVD (esto es verídico, hay un chascarrillo que no contaré aquí pero que lo comprueba)...

Cuando me mudé sola por primera vez las compañías no instalaban nada en mi casa, así que tuve una TV pirata que me lanzaban del sexto piso, y que casi siempre se veía borroso...  Y así la TV para mí era como algo limitado.

Hasta que un día llegó Direct TV a mi casa, y mi vida cambió, empecé a grabar los programas que me interesaban, esto me permitía a su vez adelantar todas las propagandas, luego luego Juani descubrió Netflix, y después nos llegó un Apple TV a casa... esto nos ha permitido realmente ver lo que se nos venga en gana, y así entonces puede uno verse una serie sin parar, la primera con la que hicimos maratón fue con The Lword, yo comencé a verla y creé un mostruo, luego no pudimos parar, la segunda que nos hemos visto de esa forma fue una que recomendó Camila Zuluaga en la W: Orange is the new black, en su comentario decía que le había ganado a muchas incluyendo a Homeland que puede ser una de mis series favoritas actualmente. 

Orange me tiene mal, anoche terminé de verla y realmente quiero que salga ya la otra temporada, porque realmente necesito saber qué paso con ese final como tan a medias... Juani me comentó además que van a sacar la que para mí era una de las protagonistas, y en verdad es necesario ver como puede seguir la serie sin Alex... 

La forma de ver TV cambió claramente en la vida, mi forma de ver TV superó todo mi pasado... y he de decir que a veces me encanta ver los primeros capítulos de Café con aroma de mujer, y ver a Margarita Rosa, recordar lo mamasita que era, (sin que no lo sea ahora), y ver esa novela que nos mantuvo pegados a la TV durante varios años, tratando de saber qué pasaría con Sebastián y la Gaviota... 

Para mí es significativo ver el cambio. Y la verdad es que es hasta divertido recordar mis épocas de cititv.   

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