jueves, 19 de febrero de 2015

País de Pacatos...

Yo sabía que iba a ser así, sabía que este país no iba a ser capaz de salir de su constante hipocresía, lo sabía y lo reafirmé durante todo el día al ver que muchas personas llevaban la cruz de la ceniza, luciendo el símbolo con orgullo, pavoneándose, felices de haber cumplido el deber de ir a misa en la mañana y que les pusieran su cruz, que les reafirma que pertenecen a una iglesia con un pasado y un presente funesto, esa misma iglesia, la que pregona a los cuatro vientos que una pareja homosexual no pueden adoptar, porque la familia se compone de padre y madre, especialmente en un país como Colombia, en donde las familias pueden ser madre e hijos, madre, abuela e hijos (propio caso), tía e hijos, padre e hijos, abuela e hijos, hermanos y hermanos (porque sí, hay hermanos que crían a otros hermanos), y el peor de los casos solo hijos. 

Claro, hablamos de la iglesia católica, esa misma iglesia que en todos los continentes tiene casos de abusos sexuales a niños, porque ellos, los curas, sí que los "cuidan" bien, los apadrinan, los llevan de monaguillos, les enseñan las "cosas de Dios", y con cierta regularidad los meten a su cuartito privado a cumplir con el "deber divino", porque como ellos han entregado su vida a Dios, necesitan "relajarse" y que mejor que los monaguillos para esa labor. Esto sí que soporta lo que dice la señora Danelia Cardona, quien escribe la columna que más se resalta en esta mañana en El Tiempo y dice, con todos sus "títulos de estudios", y con un alto tinte de cinismo que los niños son los vencedores con la decisión de la Corte. 

¿Cómo se atreve siquiera a decir algo así, cuando de acuerdo a los registros del ICBF hay 11.000 niños que esperan ser adoptados, y que tienen muy bajas probabilidades de serlo, pues resulta que las adopciones de niños bajan año a año, porque resulta que los heterosexuales no adoptan de a mucho. ¿Cómo un niño en situación de abandono gana con esta decisión?, a mí que alguien me explique qué le pasa a esta persona por la cabeza, porque a pesar de sus títulos rimbombantes yo no encuentro ningún sentido común en lo que dice. 

Y claro,  ella lo que dice es que lo mejor para criar a un hijo es una familia en donde existan una madre y un padre, y lo dice de la siguiente manera: "En la Convención de los Derechos del Niño se establece que el niño es el titular del derecho a los estándares más altos de vida, y por esto, sumado a la evidencia científica disponible (La proporcionada la U de la Sabana, tal vez?), el entorno óptimo para el mejor desarrollo psicoafectivo de un menor es en un hogar conformado por padre y madre", pues bueno en el mismo periódico en el que ella escribe y que la publica, está como una de las noticias principales la siguiente noticia: 


Para mí nada ilustra mejor lo que habla la "respetable" señora, sin duda alguna: "estándares de vida muy altos, un entorno de vida óptimo para el mejor desarrollo psicoafectivo". 

Y esta noticia lo lleva a uno, al siguiente link digno de leer y que definitivamente reafirma lo anteriormente mencionado: "Familia estaría detrás del rapto de niña enMompox", de acuerdo a la noticia, la madre cambia constantemente las versiones de los hechos y parecen querer desviar la investigación. 

Para no ir más lejos, porque en las dos últimas semanas un padre asesinó un niño de 5 años, mataron a 4 niños en el Caqueta, y el domingo el mismo periódico sacó un especial que habla de cómo en Colombia cada 9 horas asesinan un niño, y miles son víctimas de desnutrición, abandono, y explotación sexual y las cifras además incrementan año a año... Sin duda las parejas heterosexuales lo vienen haciendo de maravilla. Y ojo, no generalizo, conozco padres que mueren por ser padres y lo son de forma ideal por decisión y convicción, y cuando yo los veo, me derrito al ver, que sus hijos hacen parte de su proyecto de vida, y así mismo están educando y criando hijos con buenos sentimientos y con una vida digna, pero este mismo especial menciona un dato bastante particular el 50% de los niños en Colombia no son deseados o planeados. Es decir uno de cada dos niños no viene al mundo porque alguien así lo quiso, sino porque alguien así metió las patas. Y esos son los padres ejemplares y “aptos”, los que son dignos de imitar, y con los que definitivamente deben estar los niños para garantizar su "mejor desarrollo psicoafectivo". E insisto en decir que no son todos, pues hay los que meten las patas y lo afrontan y le meten el pecho y la energía a hacer lo que deben hacer por sus hijos, y les cueste lo que les cueste los sacan adelante. (Caso propio de nuevo)

Cuando recibí la noticia de la decisión de la Corte, estaba en cine, veía "francotirador" (Nota mental: no ver películas de ninguna guerra, nunca más")... En ese momento se mostraba la escena en la que el protagonista asesinaba un niño, que era usado por su mamá para llevar una bomba y atacar un carro del ejército estadounidense, cuando el niño cae, la madre sale corriendo, pero no para atenderlo sino para tomar la bomba y tirarla, y más allá del conflicto real en Irak luego del 11 de septiembre, y de todo el debate alrededor de ello, yo si me pregunto, ¿qué putas estamos haciendo con nuestros hijos?, ¿qué futuro estamos construyendo con hijos no deseados? ¿Qué paz va a ser posible con este panorama?

Yo no quiero ser mamá, es una decisión que tomé hace ya bastantes años, muy pocos niños me gustan o son de mi agrado, pero sí creo que las personas que legislan en este país debieran al menos pasar un día en un orfanato y con la mano en el corazón pensar si esos chicos estarían mejor allí o en una casa que los desea y que han movido cielo y tierra por tenerlos allí, a mi manera de ver aquí nadie ganó, ni el país que sigue en su ánimo de godarria y conservatismo pacato (nueva palabra favorita de mi léxico), ni las parejas del mismo sexo dispuestas a adoptar, pero mucho menos los niños, quienes seguirán imaginando al mejor estilo de “mi villano favorito”, que cualquier día viene una persona o pareja atípica y los adopta, y como cualquiera de estos procesos tendrá sus inconvenientes en un principio, pero luego con amor todo se soluciona por el camino.

Somos y seremos una vergüenza de país mientras cosas tan absurdas como estas sigan pasando, y mientras primen tantos intereses de élites, que a nadie le hacen ningún bien. Yo hoy puedo decir, que amanecí un poco triste y enojada con tantos absurdos que nos rodean en el país del Sagrado Corazón. 

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