Mi madre vivia muerta con mis crespos, yo apenas pude, deje de peinarme, lo cual fue una mala idea, se hizo un nudo que solo pudimos arreglar cortando, mi abuela lo tenía claro, pues ella fue la que me dio los genes de los crespos, así que apenas pudo trató de cortarme el pelo como niño, lo malo, ella lo hacía con sus propias manos, mi madre casi la mata cuando eso pasó. Yo tenía 4 años y mi abuela era mi persona favorita, así que hacía todo lo que ella quería.
Así transcurrió mi vida, corto, largo, corto, largo... luego tuve un buen tiempo de pelo largo, y creció mucho, y en BsAs frente a la humedad loca del verano, decidí que un día me lo cortaba bien chiquito, igual volvía a crecer y estaba ahí en un punto mediocre.
Cuando regresé a Colombia, fui al peluquero de Juana y le dije que quería algo diferente, y el señor si como no, echó tijera, pero de paso me enseño a peinarme, desde entonces está corto, y medio que crece, lo corto de inmediato. Soy muy feliz con ese corte, y me hace completamente feliz tener el pelo chiquito.
Por lo pronto Aura mandó hoy, la historia de mi vida, en una imagen.

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