Dios y mis amigos cercanos saben que seguía el condenado tratamiento al pie de la letra, que no toqué una sola gota de alcohol a pesar de que salí a rumbear varias veces y solo me dediqué a pasar saliva viendo como se servía la burbujeante cerveza en diferentes recipientes...
Pero es un hecho, las EPS no son buenas, estos menjurges comenzaron a hacerme daño, hubo un día (el día que pare el tratamiento), en que ponerme la maleta hacía que me ardiera el hombro, parecía que quemaba la piel, y pues bueno, hasta mi mamá estuvo de acuerdo con que parara, salieron manchas y todo, creo que la cosa comienza a estar mejor... más cuando en el closet una se la pega...
CHAO AL TRATAMIENTO Y SOY 100% MÁS FELIZ AHORA
1 comentario:
Y bueno yo dije desde el inicio que tanto antibiotico no debia hacerle bien al organismo. Solo esperemos que deter el tratamiento de esa manera tampoco traiga consecuencias
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