domingo, 11 de noviembre de 2012

Noviembre y Buenos Aires es un Caos...

Y luego de estar totalmente adicta a los blogs por una época, decidí que estudiaba o nunca iba a lograr irme de este país. Suelo no quejarme de esta ciudad, en términos generales me encanta, los argentinos son absolutamente buena gente, un poco desidiosos y perezosos pero la verdad es que son muy buenas personas, que muy a menudo te sorprenden con cosas buenas... la comida del día a día no es que sea nada del otro mundo, pero sus empanadas si lo son, y por otro lado en los últimos meses Juani y yo hemos encontrado unos restaurantes que son deliciosos. Sus vinos me enamoran, poder pedirte una botella de vino en un lugar, no solo es accesible sino que resulta más barato. Tienen el Teatro Colón, el Ateneo, y el Hipódromo de Palermo, ubicado en la mitad de la ciudad, y en donde ayer gané un dinerito por apostar al caballo ganador jijijiji. Los 3 lugares me dejan absolutamente maravillada cada vez que los visito y no me creo que exista un lugar así en una ciudad, más cuando yo vengo de Bogotá, que es la ciudad más nueva que conozco, que amo con todas mis fuerzas, pero en donde sé con certeza que jamás encontraré algo así.

Hay otras cosas que le sumo: Puerto Madero, La Costanera (una reserva natural en la ciudad, al lado del Río de la Plata), y así mi lista es larga... amo esta ciudad y todo lo que ofrece, su gente cándida, sus calles, su olor y su onda, (como dicen aquí). Es por eso que me indigno con esta semana, no es posible que una capital, con todas las cosas lindas que mencioné y también con las que me faltaron, tenga en una misma semana los siguientes sucesos: oleada de calor, seguida de cortes de luz, que colapsaron la ciudad porque no había subtes, 158 semáforos no funcionaron lo que trajo un caos vehícular TERRIBLE, a esto le siguieron cortes de agua en algunos barrios, acompañada a su vez de un paro del sindicato de los recolectores de basuras, todo esto en medio de la marcha nacional que se llevó a cabo en contra de Cristina, y su gobierno. Eso si, no sin antes terminar la semana con un diluvio que inundó a todo Belgrano en menos de dos horas (las basuras no habían sido recogidas para ese entonces, parecía crónica de una muerte anunciada, desde el martes los noticieros lo advirtieron, "si no se recogen las basuras, el viernes llueve y se inunda", y así mismo pasó, el agua llegaba a la cintura de las personas, las bolsas de basura flotaban en el río (recientemente creado) y el agua apestaba.

Me indigna enormemente que una ciudad como esta, en un país con los recursos que tiene, simplemente se venga abajo por pura desidia y malos manejos... y si, la verdad es que todo concluye en que quiero regresar a mi ciudad, que puede no tener la historia y los lindos edificios que tiene esta, y adicional mente no puede tener un peor alcalde, pero con todo y eso la prefiero...

Época de visitas, las cuales siempre traen su alegría y su afán... me quedo antojada de haber invitado a mi mamá, pero uno nunca sabe que lo pueda lograr más adelantico cuando sea la época del grado, la cual inicialmente daba por descontado no recibiría, pero que después pensé más detenidamente y creo que podría ser una buena oportunidad para volver. Que hambre hace hoy a estas horas de la mañana. 

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