lunes, 7 de abril de 2014

Los polandos, las auditorías y las decisiones de vida

Hace mucho que no vengo por aquí... la principal razón es que tuve una visita de tres semanas encabezada por la polaquita y su novio que decidieron venir a visitarme, desde que llegaron tuvimos que cambiar de ritmo de vida, salir más, buscar planes turísticos bogotanos, otros en la costa y en el eje, y así sucesivamente.

Juani los bautizó los polandos creo que por que ella era de Polonia y él de Holanda, a mí me pareció pertinente para resumir... la llegada fue la puta cagada, no llevaban dos días aquí y ya una pandilla los atacaba con cuchillo a la bajada de Monserrate, robándoles la cámara, el celular, el tiquete de tren de Frankfurt y $200.000 pesitos. Llegaron a casa muy estresados, hicimos una comida, nos reímos, y al día siguiente ellos decidieron guardarse en casa para evitar cualquier cosa de esas, resultó que solo salieron a cambiar dinero y a imprimir los vouchers del viaje a Cartagena, en el café internet un gringo los abordó y les dijo que lo acababan de robar, que no tenía a nadie a quien a acudir, que necesitaba urgente US$25 y que él los devolvería en una librería cercana, cayeron redonditos y entregaron el dinero (yo aún no me lo explico, pero luego contando la historia, resulta que a varios les ha pasado y todos han caído). 

El paseo terminó amablemente, fuimos a Guatavita, La Calera, Chiloé, Pionono, Zipaquirá, etc. ellos por su parte viajaron solos al eje cafetero y a Cartagena, y luego pasaron unos días en casa, que a pesar de ser un poco incomodo por tener el baño en el cuarto, estuvo más que bien, se comportaron divinamente, y la verdad es que al final los quisimos. Ania y yo volvimos a ser amigas como en los viejos tiempos, (anteriores a todo jijijijiji), la amistad fluía y nos sentíamos felices de que ambas tuviéramos una vida feliz al lado de persona bonitas. 

Una vez se fueron a mi me cayó una vaca muerta encima, la auditoria de un proyecto que manejaron con las mismísimas patas, nadie se quería hacer cargo y la verdad es que yo en tiempo record traté de arreglar las cosas, pero no sé muy bien si fui exitosa en ello. En medio de esta crisis surgió una oferta laboral, la cual estoy pensando seriamente, pero toca esperar para ver que onda con salarios, actividades y tiempos... He descubierto que nunca elijo mi laburo sino que el laburo me elige a mí y generalmente me elige por ofrecer más dinero. Es un bajón no poder hacer lo que a uno le gusta, pero es aún más bajón no tener claro qué es lo que le gustaría realmente. Mientras tanto la vida avanza y si creo que ella te va diciendo por donde meterse, también creo que a veces me gustaría decirle por donde quiero que me meta, (claro si lo supiera)...

Día de perecita luego de muchos días movidos en el laburo. 

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