domingo, 28 de septiembre de 2014

Correr y accesorios...

Es toda una historia el tema del ejercicio en mi vida, primero tuve una larga etapa de sedentariasmo absoluto, digamos que eso duró hasta bien entrados los 27, el ejercicio era algo tan ajeno a mi vida, que yo realmente no entendía como alguien corría una carrera, iba al gimnasio, trotaba en las mañanas, pudiéndose quedar una en casa, viendo TV, alargando horas de sueño, o simplemente rascándose la panza. 

Hablando de panza a eso de los 26 empezó a aparecer, una que se jactaba de no poder donar sangre por el peso y de que comiera lo que comiera nada lograría engordarme a causa de la meningitis de los 5 años (eso fue lo que le dijo el médico en su momento a mi mamá, que por eso no subía, ni subiría de peso). Ya cuando una vio la panza, la abuela empezó a decirle en los almuerzos del domingo, pero mijita está "repuestica", y la ropa empezó a no ajustar; el ejercicio apareció en mi vida, comenzó con el spinning, hice en el gimnasio esta actividad hasta que me fui a Buenos Aires, al principio era duro, pero he de decir que de todos los deportes, la bici es la que más se me da. 

Luego vino Buenos Aires, una etapa deliciosa, pero que no pudo estar más alejada del ejercicio, vino, stella artois, quilmes, pizza, empanadas hicieron que pasara de lejos el límite que había guardado de "no donación de sangre", cuando volví a Bogotá, volví al gym, y hace un año entré a laburar donde laburo ahora, y para simpatizar con el grupo acepté correr la 10K de Nike. Ese año entrené, (no demasiado loco), pero lo hice, tuve un tiempo medianamente respetable, a pesar de tener unos tenis malongos, y bueno, después se acabó el año del gym y decidí empezar a hacer ejercicio al aire libre, lo que me ha llevado a escribir este post.

Cuando usas máquinas, las máquinas te cuentan todo, los kms andados, las calorías quemadas, el tiempo, el ritmo cardiaco, etc etc... el aire libre tiene el encanto de árboles, parques (por pequeños que sean), ciertos olores de excrementos perrunos, pero en general es más chévere, por alguna extraña razón, pero los conteos se reducen notablemente.

Como no pago gimnasio, he encontrado un enorme placer en la compra de diversos accesorios, que con el tiempo resultan no servir para un rábano, el primero en la lista es ese cinturón de tarritos de agua para correr, Juana con su eterna sabiduría me advirtió, dijo que no sería cómodo y que no se puede correr con tanta agua encima, el fin de semana siguiente dejó ver claramente toda la razón que tenía, ni una cuadra pude avanzar. Así el cinturón pasó a ser más útil cuando monto en bici, y cuando troto, se queda en una sillita del parque, y cuando ya no doy más, tomo un tarrito. Obvio Juana se ha reído y burlado a más no poder.

Por otro lado cuando salía a correr sacaba mi viejo ipod, el cual tenía la app de nike y mal que bien te contaba los kms recorridos, y ponía la música que quería, y así... Un día el ipod comenzó a enloquecer, y sino decía que era el mismísimo Bolt, decía que me podía tomar unos 18 minutos en completar un km., esto me desordenó a tal punto, que empecé a buscar opciones, runtastic en el teléfono, (TERRIBLE), y así encontré un ipod viejito, que tenía la app de ipod+nike, luego descubrí que había que comprar un chip, el chip debía tener un adaptador de bluetooth, nike me lo vendía solo, una vez devuelto por no servir, en el mac center lo encontré (con el adaptador y todo), y cuando lo fui a utilizar, resultó que el hijuemadre chip solo se adaptaba a tenis nike, que tienen el hueco debajo de la suela, obvio mis acsis que son divinos e impecablemente cómodos para trotrar, no lo tienen, lo que significa que otra vez metí la pata y compré algo que no voy a usar.

Llevaba 2 meses entrenado juiciosa, venía la carrera de la mujer a la que me inscribí con las chicas de mi universidad e iba a sacar la cara, y a demostrar que luego de ser un casi vegetal en la uni, ahora podía correr... todo iba color de rosa, hasta que Juana adquirió un virus, que nos llevó a la clínica al inicio de esta semana, y que obvio me contagió en la semana más importante, la última de entrenamiento, de los 7 días de esta semana no pude salir ni uno, la tos parece un huésped que vino para  quedarse, y así fue hoy el gran día. 

Después del primer km, los pulmones empezaron a mostrar que no estaban listos, no hubo un solo km que pudiera correr completo, tampoco había tantos puntos de hidratación, y una allí tuvo su penúltimo puesto (con respecto a las chicas de la uni, quién lo iba a creer, hubo una peor que yo), ella decidió que trotaría con las de la policía nacional, quienes no pararon en toda la carrera, pero corrían extremadamente lento, pues es mucho decir que yo con mi medio pulmón iba más rápido, esa chica decidió que correría toda la carrera con ellas, al igual que ellas no paró lo que es increíble, pero llegó mucho después...

El chip fue probado hoy, que además era perfecto para probar que lo que decía era cierto o falso, cuando iba en el km 3, el chip insistía en que iba en el 5, y cuando iba en el 5 él decía que ya había acabado los 10, estuvo conmigo hasta el km 7, y fue LITERALMENTE, "una piedra en el zapato", ya que al no tener el huequito no es que se adapte muy bien. Todo un desastre. 

Entre las cosas varias que tengo ganas de adquirir, porque la verdad es que sigo con ganas de adquirir a pesar de todo, están las medias de correr de nike, una cosita para las rodillas a ver si duelen menos, una camiseta nueva, y otro pantalón deportivo, ah y por supuesto una gorrita para los días en que el sol alumbre mucho. Yo admito que ese es mi aliciente de trotar y hacer cosas deportivas, comprar diferentes accesorios que me motiven a salir, por lo pronto entro en época de hibernación luego de lo de hoy, y ruego que la tos me abandone cuanto antes.

...Hora de dormir, ya este cuerpito no da más. 

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