martes, 10 de marzo de 2015

Proyectos... temblores y enfermedades...

Este año inició con proyectos varios, uno planeado que fue el curso de fotografía y la compra de mi cámara fotográfica, la tesis, que si o si acabo este año, y otro que surgió como quien no quiere la cosa, se abrió una convocatoria a un diplomado que tiene el siguiente título: "Orientaciones Sexuales e Identidades de Género Diversas en Bogotá", la convocatoria decía que el Distrito otorgaba 150 becas en Bogotá, apliqué y pasé, y así la fotografía que justo acababa ese fin de semana, tocó pasarla para entre semana. A Dios gracias el otro curso comienza en abril. Lo que me ha tenido suficientemente ocupada durante los últimos días, y lo que de alguna manera me saca de la realidad aburrida de mi trabajo actual. A estos proyectos le sume uno que va unido al de fotografía, sacar la misma foto durante 365 días a la misma hora, para hacer el paso del tiempo de una cosa particular, decidí combinar mis últimas pasiones fotografía y plantas, hoy vamos en el día 2. Habrá avances de estos proyectos un poco más adelante. 

Nota en el medio: Mientras escribía esto, tuvo lugar el temblor que sacudió casi a todo el país y a nuestros vecinos de Venezuela y Panamá... ha pasado una hora y aún el corazón me late fuerte. En toda la historia geológica que he vivido en carne propia de Colombia, esto fue lo más fuerte que he pasado, morí un poco de miedo. Pensé que el anunciado terremoto de Bogotá había llegado, pensé que llevo incapacitada 6 días y que si esto pasaba iba a morir sola, y pensé que mi familia estaba demasiado lejos, y en puntos demasiado diversos... fue una de las sensaciones más feas que he sentido en mi vida...

Siguiendo con el título que tiene este post, seguimos con... 

Cuando tenía 5 años me dio meningitis, a esa corta edad era lo más importante que ocurría en mi vida, y con los años sabría que soy un milagro ambulante, porque no muchos niños de mi generación pudieron contar el cuento como yo lo cuento hoy, unos murieron, otros quedaron ciegos, con deficiencias cognitivas, y algunos perdieron la capacidad de caminar. 

Yo recuerdo todo nítidamente, levantarme con mucha sed, pedir agua con desespero, mi abuela diciendo que agua cruda no, un jugo de patilla que vomité, y una limonada que era lo más cercano al agua, que no pude coger, mi cerebro mandaba la orden, pero la mano no obedecía, limonada en el piso y la cara de mi tía Yami, que fue la que me salvó la vida, pidió un taxi y me llevó a la clínica en cuestión de 15 mins. Por fortuna mi madre trabajaba en la Clinica del Country, por desgracia llevaba meses viendo entrar niños con meningitis que no salían para contar el cuento. 

Cuando llegué a urgencias ya no podía sostener la cabeza, mi mamá me recibió llorando y yo recuerdo verla y no entender, luego recuerdo la punción lumbar, y haber desarrollado inmediatamente el pavor que le tendría el resto de mi vida a las inyecciones. A esto le seguiría una ruta de procedimientos, que mi madre no pudo soportar, mi tía estuvo allí, parada al lado cogiéndome la mano mientras los doctores me chuzaban por todos lados.  Las punciones fueron en total 8, y yo apenas veía entrar a los 10 médicos ya empezaba a llorar.  Luego vinieron cosas más amables, tuve muchos juguetes, porque el doctor le recomendó a mi madre comprar rompecabezas, muñecos de color blanco y negro, y juegos de habilidades varias, (así me volví loca por los papás y abuelos de los legos, que eran de hecho estralandia y otro que era medio incomodo, pero que cumplia con la misma función de armar cosas), así que de no ser por la punción lumbar, yo entraba a un Disneylandia.

Recuerdo que mi padre no pudo llegar a Bogotá vivía en Barraqnuilla y no sé muy bien porque no pudo viajar (presumo que eran temas de dinero y algo con la empresa), así que todos los días lloraba por el teléfono, yo no entendía en absoluto porque estaba tan sensible, mi madre me preguntaba si era de noche, de día, los colores de la habitación, si entendía el programa de los pitufos, ¿ah! lo aburrido?, tenía que hacer un resumen, y un montón de cosas locas, que me dejaban como en el aire. La familia se volcó, se turnaban para cuidarme, toooodos y cada uno de los 8 tíos de parte de papá me visitaron y todos llevaron un regalo, adicionalmente estaba donde trabajaba mi mamá, así que médicos, enfermeras y personal administrativo hicieron lo suyo, las de la cocina me traían postres, y todos llevaban regalos. Mi abuela se traslado a vivir al hospital, era la mejor parte de mi día, porque en esa época era mi persona favorita. El doctor que me trató me regaló un llavero que guardé por varios años y que siempre me recordó que salí ilesa, cuando me lo entregó se le notaba la felicidad de haberlo logrado y me dijo que todos los enfermos del hospital habían reunido el dinero para el regalo, pues estaban muy felices de que los iba a dejar dormir y no los levantaría con mis gritos matutinos.

Luego de los 8 días, vino un mes en casa sin colegio, no me podía golpear y no me podía contagiar de nada. 

A partir de esta historia particular, mi madre empezó a decir que yo era enfermiza, y siempre escuchaba eso, y así yo me lo creí, pero la verdad es que salí de la meningitis más que invicta, más allá de dolor de cabeza, no me dio nada serio el resto de la vida, hasta ahora. 

Desde el lunes pasado tengo un "algo", parece un virus, con deshidratación, dolor de cabeza, mareo y esto llevó a una serie de exámenes que  terminaron en diagnosticar hipotiroidismo, que en realidad no es demasiado grave, pero que explica que mi metabolismo, mi organismo y yo estemos a media marcha. Tendré medicina por 6 meses, y será algo que siempre estará conmigo, y que debo controlar. No es grave, es aburrido, no es chévere saber que vas a lidiar con esto de ahora en adelante. Hay otros exámenes en camino, espero que no salga nada adicional.

Este post y este día terminaron muy chistosos, Andre vino, me ayudó con mi tesis y creo que luego de mucho tiempo, tengo el anteproyecto listo. Entre mañana y el viernes lo envío. Si o si, este año sale... (lo repito dos veces en este post, para visualizarlo, interiorizarlo y llevarlo a cabo)...

El finde estuve en Nemocón, aproveché y tomé fotitos, aquí unas de las que más me gustaron... esta fiesta fue buenísima porque estuvo uno de los integrantes de "Sin ánimo de lucro", fue con parranda vallenata, lamenté no poder beber, porque de verdad estaba un hit, el chico tocó el acordeón y cantó varias buenas... al final me pidió las fotos y hoy me agradeció, me emocionan mucho los famosos, es una bobada, pero siempre soy torpe con ellos, aunque este supe que era famoso al final final, lo cual mejoró e hizo fluir todo, creo que creyó que lo acosé con mi cámara por mera paparazzi que alucinaba con el famoso jijijiji





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