martes, 3 de marzo de 2015

Ser jefe... y las 5 del viernes

Ayer Juani me dijo que tengo que aprender algo de todo lo que me ocurre laboralmente en la actualidad. 

Mi problema no es con las actividades que realizo, es con la persona que se supone me supervisa, y digo "se supone", porque es un mal chiste decir que sea mi jefe. Los desastres de las palancas, pocas veces dan buenos frutos... 

Si tengo claro qué tengo que aprender, a no ser una persona como ella cuando algún día de forma eventual sea jefe (cosa que no sé si me interese, la verdad)... 

El problema de ser jefe es que tu no exiges el respeto, sino que te lo ganas, y las formas en las que te lo ganas son difíciles, porque tienes que ser mejor que todo tu equipo, para que tu equipo así te valide, y para que te apoye cuando tú no sabes algo. Yo he tenido muchos jefes en la vida, de todas las clases y colores, despistados, desordenados, muy ordenados, psicorígidos, en chanclas (la de Argentina, siempre la visualizaré y la veré con las chanclas con las que iba a laburar), de todo tipo, pero nunca tuve un tipo de jefe como la actual, ninguna persona de mi equipo encuentra en ella una persona a la que deba seguir, lo que hemos hecho el 66% del equipo (somos 3 personas), es pasarla por alto y usar como interlocutor a la jefe de ella, quien al final es la que toma decisiones.  

Para mí el tema es de ejemplo, no puedes joder por X cosa, si tú no enseñas eso con el ejemplo, porque automáticamente vas a parecer un payaso, así de simple. Así es como te ganas el respeto de la gente, jefes que piden que se queden más tiempo pero de fondo ella se queda más tarde que tú, gente que pide resultados, pero que da el doble o triple de resultados que tú, y así sucesivamente. 

Odio a mi jefe por mediocre, poco cerebro, por estar tirando dinero de cooperación internacional a la basura, pero sobre todo, por poner atención a lo que no se debe poner atención. Y si, lo que debo aprender es qué NO debo hacer cuando sea jefe, solo fui una vez, y el chico me escribió una carta de despedida tan sentida que supe que algo bueno le dejé. 

Una vez desahogado mi enojo del día, paso a las 5 del viernes...

Como tuve familias separadas, tuve dos primeros computadores, el primero ocurrió en  la Mina, mi padre compró uno porque yo le pedía que me pasara los trabajos en computador, cosa que mi madre hacía en Bogotá de forma muy fluida, pero que a mi padre no le gustó de a mucho. Así que encargó un compu, para que yo lo usara e hiciera las tareas, eso pasó en 1993, el compu tenía Prince, y un juego de pipe line, con el que me volví loca. (Años mas tarde un celular lo tenía y volví a volverme loca)... obvio pasé prince completito y aprendí a jugar solitario en el compu, luego decidí devolverme a Bogotá, no hice un solo trabajo en ese compu.

Entrando el año 1996, tuve mi segundo primer computador, mi abuela compró el primero para la casa, yo morí de amor por ella, y con ese compu, que ninguna en mi colegio tenía, empecé a hacer trabajos y a vender a mis amigas, para ahorrar dinerito. Luego tuvimos el Internet de ETB por teléfono, claramente lo quitaron al mes, al ver las cuentas de cobro, y solo se usó en casos totalmente extremos. Sin duda mi abuela fue la papá de la relación... sin ella no habría logrado nada de lo que logré en mi vida, siempre me lo facilitó más, además me enseño cosas que no le supo enseñar a sus hijos, pero que yo, por vivir detrás de ella aprendí muy bien. Una grande mi abuela. 

Mi primer portátil lo tuve ya muy grandecita, en el 2007, (once años después del de mi abuela) laburaba, y ya tenía este blog... es más hay un post que lo documenta... era verde, a mi me parecía divino, en esas épocas empezaba a conocer a Juana, y ella se murió de amor cuando le dije que siempre que chateaba con ella por las noches lo hacía desde un café internet, pero sí, eran mis épocas de mudanza sola, la plata no daba, así que no podía darme el lujo de 1. tener compu, 2. pagar internet. Luego pasó todo, es bueno saber que las vacas flacas no duran para siempre. 

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