jueves, 17 de marzo de 2016

Y volver volver... volveeeeeeer...

Llevo varios meses ausente, la razón no podría ser mejor, cada día de mi vida está lleno de plenitud de principio a fin, estoy trabajando finalmente en temas que me gustan, moviéndome en una oficina que no me da un respiro, aprendiendo fotografía, y en los ratos libres durmiendo... 

Nunca inicié un trabajo con la energía y entusiasmo con el que inicié este, ni siquiera en mi primer laburo estuve tan emocionada, y de hecho pronto descubrí que trabajar no era que me emocionara tanto, en una época lo hacía allí como por no dejar, luego aprendí a hacer las cosas bien, luego fui a Argentina y descubrí que el trabajo no era todo y que resultaba que tener una vida era incluso más divertido, y finalmente caí en ese hueco negro que fue mi anterior trabajo y en donde increíblemente estuve dos años y medio, feliz dos meses y odiando a la jefe y no tanto el trabajo dos años y tres meses. Allí descubrí que la gente lo es todo, puedes tener un trabajo medianamente bueno, pero si la gente con la que trabajas no te gusta, tu vida es un desastre. 

Aquí he tenido que trabajar de sol a sol, justifico todos y cada uno de los pesitos que gano con el sudor de mi frente, que en ocasiones es literal, pues lo único malo de la oficina es que es un horno... he conocido gente muy linda, muy pila, muy de la onda que solía traer en ese trabajo donde aprendí a trabajar, gente con sentido del humor absolutamente negro y exquisito, y que yo disfruto al máximo, gente que lee, que sabe cosas, que trabaja duro, y que le enseña a uno cosas, todos los días de la vida. 

Adicional y por primera vez en la vida, estoy trabajando un montón con ONGs de carne y hueso a quienes asesoro en temas financieros y administrativos, dado que es con mujeres, he conocido historias muy duras, de mujeres que han soportado este conflicto con historias de vida, donde uno no se explica cómo le hicieron para seguir adelante, pero que de forma admirable, siguen y le enseñan a uno más de la vida, mujeres víctimas, que apoyan el proceso de paz, porque vivieron la guerra y saben que nada puede ser peor que eso, a pesar de todos los peros del proceso que se va a firmar.

He de decir, que hace mucho no me sentía tan plena en mi vida, hace mucho que no disfrutaba de despertarme cada día e ir a una oficina y entonces cierro los ojos y me siento inmensamente agradecida con el cosmos, la energía suprema y lo que sea que me trajo a este momento... 

La fotografía ahí va, estoy en unos módulos de iluminación, y a veces siento que no sé muy bien qué hago allí, pero luego voy y tomo unas fotos que jamás me imaginé, y entonces lo recuerdo. Este fin de semana tendré una sesión de retratos, ya tuve una de bodegones, el resultado más de lo que pude esperar en cualquier momento de mi vida fotográfica:





Hace mucho tiempo no estaba tan feliz, creo que desde Argentina no me pasó algo así en mi vida en general, así que paso y lo comparto, porque ya estuvo bueno de quejarse del trabajo. Ire a leer mi libro de retratos para no llegar tan perdida este sábado. 

Espero pasar más a menudo por aquí. 

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