Mi madre decía que a mi se me quemaba el agua, (y era cierto), no me gustaba cocinar cuando era chiqui, y mi abuela o mi mamá para empeorar las cosas me enseñaban cantaleteando. Así pasó el tiempo, todos le apostaban a mi hermana, ninguna apuesta iba hacía a mi...
Mi padre se mudó solo a Bogotá, cuando vivi con él aprendí a hacer pastas y digamos que allí hice mis primeros pinitos culinarios. Cada vez que cocino con mi papá, él dice que las pastas es lo mejor que preparo, yo a decir verdad ya no estaría tan segura de ello; la verdad es que ya estoy en un nivel más alto, jijijijiji (modestia aparte, y sin querer quitarle creditos a las pastitas tan ricas)
Y es así como un día cualquiera, con ayuda de la obsesión que Juana y yo compartimos por la buena comida, nos volvimos adictas a los programas de canal gourmet, aprendimos cada tip chistoso que nos saca de apuros y nos hace sorprender a quienes nos acompañan en la cocina, hoy estuve viendo en la mañana a Narda, en mi opinión es la mejor cocinera argentina que explica recetas en TV (Y para ser franca no la vi solo hoy, llevo viendola digamos que un mes entero sin parar). Hoy hizo profiteroles rellenos, y por primera vez tenía casi todos los ingredientes juntos, así que manos a la obra y gracias también a Aura que se antojo más de la cuenta, hicimos receta, prendimos horno, y el resultado nos dejó más que satisfechas.
Creo que cada vez que vea una receta que me guste, voy a tratar de hacerla, es un hit el resultado y comerlo luego... Es cierto que hay unas recetas como de grandes ligas, a las cuales no me les mediré, pero hay otras que son tan sencillitas, que a uno solo le dan ganas de hacerlas... He aqui el registro fotográfico.
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